Curiosidades de la Ingeniería · Curiosidad nº 4
¿Y si se rompen los cables del ascensor?
Aunque se rompan todos los cables, el ascensor no cae. Y un inventor lo demostró jugándose la vida delante de todo el mundo.
1854, Nueva York. Elisha Otis se sube a una plataforma, bien alto, delante del público. Y ordena que corten la única cuerda que la sujeta.
La gente grita. Pero la plataforma cae unos centímetros... y se queda clavada. Otis se quita el sombrero: "Todo seguro, señores".
¿Cómo es posible?
Las guías por las que sube la plataforma tenían dientes, como una cremallera gigante. Arriba había un muelle muy fuerte, que la cuerda tensa mantenía doblado.
Si la cuerda se rompe, el muelle se estira de golpe y empuja dos garras hacia fuera. Las garras se clavan en los dientes y la plataforma se frena. Sin electricidad y sin que nadie haga nada.
Los ascensores de hoy hacen lo mismo, pero mejor. Un limitador de velocidad vigila la cabina: si baja demasiado rápido, dispara unas zapatas que muerden los raíles hasta parar. Y abajo del todo, en el foso, hay unos amortiguadores enormes por si todo lo demás fallara.
Y aún hay más: no cuelgan de un cable, sino de varios. Y cada uno, por sí solo, podría sujetar la cabina llena de gente. Por eso el ascensor es uno de los medios de transporte más seguros que existen.
El dato más loco
Sin este freno no existirían los rascacielos. Nadie se habría atrevido a subir a un piso 40 colgado de una sola cuerda.
Así que la próxima vez que entres en un ascensor, recuerda: lo que te sujeta no es un cable. Es un freno que nunca duerme.
Fuentes
- Otis Elevator Company — Our history (cronología) — 1854, Exposición de la Industria de Todas las Naciones (Crystal Palace, Nueva York): Elisha Otis, subido a una plataforma elevada, ordena cortar la cuerda; la plataforma cae unos centímetros, el freno la detiene y dice «All safe, gentlemen, all safe».
- US Patent 31,128 «Improvement in hoisting apparatus» (E. G. Otis, 15 ene 1861) — mecanismo: cremalleras con dientes en forma de gancho en las guías, garras (pawls) y un muelle que las mantiene engranadas cuando la cuerda se rompe y deja de tirar de ellas; el peso de la carga las traba.
- Society for Industrial Archeology Newsletter, vol. 18 n.º 3 (otoño 1989) — el seguro de Otis era un muelle mantenido tenso por la cuerda que, al romperse, liberaba las garras para engancharse en los dientes (ratchets) de las guías; en el Crystal Palace (envío de mayo de 1854) Otis subió y bajó en la plataforma y cortó la cuerda de izado.
- DIN EN 81-20 (2020-06), reglas de seguridad para ascensores — DIN Media — la norma europea vigente cubre paracaídas (safety gears), limitadores de velocidad (overspeed governors), amortiguadores (buffers), fosos y medios de suspensión, es decir, los sistemas de seguridad actuales que cita el guion.
- EN 81-20:2014 (texto de la norma, copia alojada por liftcal.com) — cap. 5.6.2.1.1.1: el paracaídas debe parar la cabina con carga nominal agarrando las guías cuando el limitador alcanza su velocidad de disparo o si se rompen los medios de suspensión; 5.5.1.3–5.5.1.4: mínimo dos cables independientes; 5.5.2.2: coeficiente de seguridad ≥ 12 (≥ 16 con dos cables) respecto a la carga de cada cable; hay un apartado de amortiguadores (5.8) de cabina y contrapeso.
- Wittur — Progressive Safety gears & Braking systems (catálogo técnico) — fabricante de componentes: los paracaídas progresivos van montados en la cabina y actúan sobre las guías, y el limitador de velocidad (governor) provoca su disparo.
- NEII — Elevator and Escalator Safety (infografía) — contexto de uso: los ascensores en EE. UU. hacen unos 18.000 millones de viajes de pasajeros al año (dato de la asociación del sector; no respalda por sí solo la comparación con otros transportes).