Curiosidades de la Ingeniería · Curiosidad nº 13
Tu reloj cuenta hasta 32.768 cada segundo ⌚
Tu reloj cuenta hasta 32.768. Cada segundo. Sin parar.
Los relojes de muelles y engranajes se desvían varios segundos al día. Pero en 1880, los hermanos Curie descubrieron algo raro en el cuarzo: si lo aprietas, da electricidad. Y si le das electricidad, se deforma.
En 1927, Warren Marrison, de los laboratorios Bell, construyó con él el primer reloj de cuarzo. Pero era un aparato de laboratorio.
¿Pero cómo cabe todo eso en tu muñeca?
Dentro hay un trocito de cuarzo tallado como un diapasón diminuto. La pila le da empujoncitos eléctricos y el cristal vibra, siempre al mismo ritmo: 32.768 veces por segundo.
Luego un chip divide entre dos. Y otra vez. Y otra. 15 veces seguidas, porque ese número es dos elevado a 15. Al final queda justo un pulso por segundo.
Ese pulso mueve un motor paso a paso: por eso la aguja no se desliza, da un saltito cada segundo. En los relojes digitales, el pulso cambia la pantalla.
Y aún hay más. ¿Por qué justo ese número? Es fácil de dividir, el oído humano no lo oye, y aun así es lo bastante lento para gastar muy poca pila.
El resultado: un reloj de cuarzo normal se desvía unos 15 segundos al mes. Uno mecánico, en un par de días.
El dato más loco
El primer reloj de pulsera de cuarzo, el Seiko Astron, de 1969, costaba lo mismo que un coche. Pocos años después eran tan baratos que casi hunden la relojería suiza: perdió dos de cada tres empleos.
Así que ese reloj barato no está lleno de plástico. Está lleno de ingeniería.