Curiosidades de la Ingeniería · Curiosidad nº 1

¿Por qué la pelota de golf tiene agujeros?

Si fuera lisa, volaría la mitad. Sí, la mitad. Y todo por esos agujeritos que parecen un defecto.

A mediados del siglo 19 las pelotas eran de gutapercha: lisas, duras y brillantes. Y pasaba algo muy raro: las nuevas volaban peor que las viejas. Las que estaban llenas de golpes y arañazos llegaban más lejos. Así que los golfistas empezaron a marcarlas a propósito, a martillazos. Y en 1905, un ingeniero inglés, William Taylor, patentó los hoyuelos.

¿Pero cómo puede un agujero hacer que algo vuele más?

Cuando la pelota sale disparada a más de 250 kilómetros por hora, el aire intenta rodearla. En una bola lisa, la fina capa de aire pegada a la superficie, la capa límite, se despega enseguida. Y detrás deja un remolino enorme, una zona de baja presión que tira de la pelota hacia atrás, como un freno de mano.

Los hoyuelos lo cambian todo. Revuelven esa capa, la vuelven turbulenta y le dan energía. Así el aire se queda pegado a la bola mucho más tiempo, el remolino de detrás se hace pequeño... y la resistencia cae casi a la mitad.

Y aún hay más. La pelota sale girando hacia atrás, a unas 3000 vueltas por minuto. Con ese giro, los hoyuelos empujan el aire hacia abajo... y el aire empuja la pelota hacia arriba. Por eso no cae como una piedra: planea.

Una pelota tiene entre 300 y 500 hoyuelos, de apenas un cuarto de milímetro de profundidad. Si los haces más hondos o más planos, vuela peor. Está todo calculado.

El dato más loco

En los años 70 inventaron una pelota con hoyuelos distintos en cada zona, que corregía los golpes torcidos. Funcionaba tan bien... que la prohibieron.

Así que la próxima vez que veas una pelota de golf, recuerda: no está llena de defectos. Está llena de ingeniería.

Fuentes

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